martes, 8 de noviembre de 2011

En una oportunidad...Mil.


De regreso a casa, observo por la ventanilla el ir y venir de la gente, y  la salida y entrada de apurados extraños al bus, escolares con mochilas riendo, mujeres con grandes bolsas regresando del mercado, jóvenes de saco y corbata con una mano en el bolsillo y otra en el celular, ... e infinidad de aquellos que suben para trabajar vendiendo alguna cosilla o para pedir alguna ayuda. Aquellos que piden, siempre comienzan con un discurso previo, donde nunca falta el "no me hará rico ni a usted pobre"...y aquellos son mujeres, hombres, niños y ancianos. 
No puedo recordar todas las caras e historias... son demasiadas.. aunque eso me disguste...pero hay una.
Aquel que puedo recordar, no tengo el nombre para decirlo..pero si la historia, estaba recién salido del penal por un crimen del que era culpable, la cárcel le dejó dos regalos: "el deseo de cambiar su vida" y "el VIH". No deseaba lástima de la gente porque decía "tenía lo que merecía", no quería que le regalen nada porque "tenía fuerza y era joven", pedía que le compraran su trabajo.. para "volver a su pueblo".. "para salir adelante"... "para vivir dignamente".
Presté atención a cada palabra, con una mezcla de lástima y desconfianza instintiva, hasta que preguntó:

"Seamos sinceros, cuántos de ustedes me recibirían en su casa? Cuántos me darían un trabajo? Cuántos confiarían en mí de nuevo?".
Sus preguntas dichas sin un pelo de rencor las recibí como un golpe a mi ego...porque siendo totalmente transparente la respuesta sería "pocos"..."uno"..."nadie"..."ni siquiera yo lo haría".

Es tan común la desconfianza, la condena eterna por un error, la incapacidad de perdonar sin requisitos, la negativa de dar otra oportunidad sin prejuicios.
¿Por qué?
La respuesta la encontré en mí...porque tengo miedo, porque hacerlo es un riesgo...un riesgo que pocos corren.

Aún así.. me gustaría tanto pertenecer al Club de "Los Pocos".

Vivir sin miedo.
Confiar sin restricciones.
Perdonar de corazón.
Dar mil oportunidades...

"Aunque en aquella oportunidad ... sólo pude comprar lo que ofrecía ... sólo pude desearle lo mejor..
Espero algún día poder dar mil... o más".

jueves, 3 de noviembre de 2011

Nueva Vista




Volver a empezar ... Aunque sientas el cansancio, aunque el triunfo te abandone, aunque un error te lastime, aunque un negocio te quiebre, aunque una traición te hiera, aunque la ilusión se apague, aunque el dolor queme tus ojos, aunque ignoren tus esfuerzos, aunque la ingratitud sea tu paga, aunque la incomprensión corte tu risa, aunque todo parezca nada ... Vuelve a empezar.